¿No te ha pasado alguna vez ver
cómo todo el mundo cambia menos tú? El tiempo pasa por todas las personas de tu
alrededor, pero tú sigues siendo el mismo. Y ves cómo te vas quedando atrás.
Quieres ponerle remedio pero sabes que no puedes, que por mucho que lo intentes
tú no has crecido como ellos. Tú sigues pensando igual que hace unos años,
sigues teniendo esa mentalidad infantil de cuando eras un niño. Yo me siento
día a día así, como una niña en un cuerpo de mujer. Como una extraña entre
tanto adulto que me rodea. Porque, aunque no quiera aceptarlo, el mundo cambia
y yo tengo que ir cambiando con él. Y es duro ver que toda la gente adora hacer
algo que tú no soportas, que todas las personas tienen unas ideas sobre la
diversión y tú tienes una idea totalmente diferente de la forma de pasarlo
bien. Yo soy feliz así, aunque a veces es muy difícil mantener la sonrisa en un
mundo donde no encajas y no encajarás en la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario