lunes, 9 de julio de 2018

Alguien.

Alguien.
Que te haga volar sin levantarte del suelo.
Que te despierte con caricias. Y te reciba con una sonrisa en los ojos.
Alguien.
Que te haga amar tus defectos. Y  valorar tus virtudes.
Que bese tus cicatrices, que recoja tus pedazos e intente construirte de nuevo.
Alguien.
Que no tenga miedo de romper con cuidado tu coraza.
Que quiera conocer cada una de tus partes, las buenas y las peores.
Alguien.
Que sonría cuando te acercas.

Que sepa verte. 

domingo, 13 de mayo de 2018

Luces y sombras.

Todos tenemos miedos. Y fracasos a nuestras espaldas. Estamos llenos de inseguridades. Y una autoestima que se tambalea.

Todos sufrimos. Todos perdemos la cabeza por alguien. A todos nos han roto el corazón. Y hemos derramado mil lágrimas a escondidas.

Todos hemos conseguido objetivos. Todos hemos vivido momentos que han superado nuestros mejores sueños. Todos hemos reído a carcajadas. Y hemos sentido el hogar en el calor de un abrazo. Todos hemos visto el amor en una persona.

Todos tenemos nuestros más. Y nuestros menos. Todos tenemos debilidades. Y fortalezas. Todos hemos ganado alguna vez, a base de haber perdido muchas otras veces.

Todos nos hemos arañado las rodillas de tanto caernos. Pero siempre nos hemos levantado.

Todos somos lo que somos cuando nadie nos ve. Y también lo que mostramos cuando todo el mundo nos mira.


Y somos así. Luces y sombras. Seres perfectos llenos de imperfecciones. 

martes, 29 de agosto de 2017

Contigo no hay más opciones

Y a lo lejos tú.

Y llegas, y desordenas mi vida.

Y me dices “sí” con la mirada.


Dejarse llevar. Contigo no hay más opciones.

domingo, 20 de agosto de 2017

Eres grande, ¿lo sabías?

Tú lo vales. Tenlo claro.
No dejes que las piedras de los demás terminen impidiéndote el camino. Cógelas todas, y haz una escalera que te conduzca a tus objetivos. Esos objetivos que un día alguien te dijo que nunca lograrías.
No dejes que nadie te haga sentir que eres menos. Pues todavía no han visto que eres luz, eres sueños, eres esperanza. Que para estar a la altura no te hacen falta trucos. Que ya lo estás, siempre lo estuviste.
Que si las cosas no salen bien, no es siempre tu culpa. Simplemente salen mal, no le des más vueltas.
Eres grande, ¿lo sabías? Has conseguido cosas que dabas por perdidas, has superado obstáculos que jamás pensaste que serías capaz de superar, has dibujado una sonrisa a partir de mil lágrimas; has seguido de pie, a pesar de todo.
Y aun así, sigues ahí, sin tener claro si deberías llevar la cabeza alta o seguir agachándola. Queriendo a todos más que a ti. Pensando que eres el mayor desastre que un día la vida creó.

¡Eh! ¿Estás loco? Levanta la cabeza y muéstralo. No escondas que tú, sí, tú, eres único.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Y que me encuentres...

"Me perdí. Y me encontraste. Me rompí. Y me arreglaste. Me cosiste unas alas a base de besos, caricias y “tú puedes”. Me brindaste la confianza para darle forma a mis sueños. Me creí rendida y me empujaste. A un lugar mejor, más bonito. Me tropecé mil veces y tropezaste conmigo en la mil y una. Me enseñaste que sí. Y que a veces, no. Que no pasa nada. Que puede pasar de todo.  Que cierras los ojos y ya estás al lado de quien quieres. Donde quieres. Que sólo bastan un par de canciones para olvidarse del mundo. Y que el mundo se olvide de ti. Un buen libro donde perderse. Y que te pierdas conmigo. Que no hace falta que todo salga bien. Que si sale mal, lo arreglamos. Que la vida se forma a base de errores. Y que rectificar, es de sabios. Que algunos días no sale el sol, pero... ¡qué bonitas son las carreras de gotas en tu ventana cuando llueve! Que los mejores perfumes son los que te recuerdan a alguien. Que mejor jugar con fuego, a no quemarse nunca. Y el camino recto no siempre es el mejor, porque también se disfruta mucho en las curvas. Y qué bonita es la curva de tu sonrisa, por cierto. Porque a veces necesitas perderte. Y que te encuentren. Y que me encuentres."

domingo, 9 de octubre de 2016

¿Dónde va todo aquello que no nos atrevemos a dejar salir a tiempo?

Se me olvidó cómo es eso de enamorarse. Las mariposas de mi estómago hace tiempo que salieron volando. Y el brillo de mis ojos se apagó; y lo peor es que no creo que haya nadie que pueda volver a hacerlo aparecer. Las palabras de amor se marchitaron en mi boca, pues no tuvieron la oportunidad de salir nunca. ¿Y a dónde habrán ido a parar? ¿Dónde va todo aquello que no nos atrevemos a dejar salir a tiempo? “Más vale tarde que nunca”, pero a veces es demasiado tarde. Demasiado. Y mi cuento no sé si tendrá un final feliz, pero no, no habrá ningún príncipe en él (ni nada parecido). Porque quizá mi destino no es el amor. Eso de encontrar mi media naranja y vivir felices y comer perdices. Porque puede que esté destinada a mil cosas más, donde no se incluya ese hombre con el que todas soñamos desde niñas. Y no, no pasa nada. “No pasa nada”, me digo mientras las lágrimas me recuerdan que a lo mejor si pasa. A lo mejor, duele.

lunes, 11 de julio de 2016

Vivo.

Que vivo por nuestras noches llenas de conversaciones que no llevan a ningún sitio. Por verte reír a carcajadas. Por los abrazos que me dejan sin respiración. Por tus “buenos días” llenos de legañas. Por los besos inesperados. Por ese helado que comemos a medias en los días de verano. Por los mimos en la manta en las tardes de invierno. Por esos debates en los que decidimos qué película ver, donde pocas veces nos ponemos de acuerdo. Que vivo por esos reencuentros, cuando corres a subirme por los aires y haces que esté más cerca del cielo. Por esas cosquillas que odio, pero que me encantan si eres tú quien me las haces. Que vivo por ti, y por mí. Que vivo por esto que está comenzando y que espero que nunca acabe. Que vivo por un "nosotros".