viernes, 15 de abril de 2016

Ser o no ser.

No soy de esas chicas a las que se echa de menos. No soy de las que destacan o de las que dejan huella.  Ni una chica a la que te enganchas. No tengo nada especial. Ni siquiera hay algo que se me de realmente bien. Soy de las que suelen meter la pata muy a menudo, de esas ridículamente patosas. Me cuesta hablar de mis sentimientos y parezco más fría de lo que en realidad soy. A veces aparto de mí a quien más quiero y lloro por quien ni siquiera lo merece. Soy de las que prefieren desconectar del mundo con un buen libro que con unas cuantas copas. Y de las que duermen con un peluche para tener a alguien a quien abrazar cada noche. Lloro con demasiada facilidad y me río por tonterías. Soy de las que nunca se enamoran porque la abandonan antes de que eso pase. Y soy de las que prefieren expresarse por escrito, por mi gran torpeza al hablar. Y por estoy aquí, dejando otro trozo de mí en unas cuantas líneas...

domingo, 13 de marzo de 2016

Escalofríos en la espalda...


Convertir un plan de domingo en el mejor momento de la semana. Reírme a carcajadas un lunes. Sentirme guapa. Milagros que sólo consigues tú. Escalofríos en la espalda, comisuras con agujetas y cosquillas en el estómago. Sonrisas infinitas, juegos de miradas. Siempre supe que eras tú: tus ganas de quedarte a mi lado te delataban. No sé si fue tu forma de reír a carcajadas o tu entusiasmo al hablar de lo que te gustaba, lo que me atrajo irremediablemente a ti. Pero aquí estoy, aquí estás. Juntos. 

miércoles, 9 de marzo de 2016

Nacimos para conocernos y enamorarnos.

Qué bonito es verte sonreír sin que te des cuenta. Se te hacen unas arruguitas justo a cada lado de la boca, las “arruguitas de la felicidad”. Eres tú, en toda tu esencia.

Y si tengo que elegir algo de ti, es la forma que has tenido de cambiar mi vida. Cogiste mi corazón, juntaste sus trocitos, reservando uno para ti. Lo hiciste despacito, sin prisa pero sin pausa, conquistándome día a día, sin que yo ni siquiera me diera cuenta. Y es que siempre he pensado que las cosas más bonitas son las que se van construyendo lentamente, cuidando cada uno de los detalles. Me gustan tus ganas de conocerme, de escucharme, de entenderme... Tu manera de hacerme reír, de cuidarme, de mimarme... Y así, despacito, te metiste en mi vida y, lo confieso, ahora no me la imagino si tú no estás en ella. Y es que lo nuestro sobrepasa la palabra “amor”; creo, sinceramente, que no hay palabra que describa lo que me haces sentir y lo que somos juntos. Y tengo claro que nacimos para conocernos y enamorarnos. Estoy segura.

martes, 9 de febrero de 2016

Una gran coraza...

Cuando te fallan tanto, aprendes a vivir a la defensiva. Con cada una de las decepciones vas construyendo una gran coraza que te protege y te aísla del mundo. Y vas por el mundo, sin mostrar lo que sientes, alejando a las personas que pueden llegar a hacerte daño. Y cuando comienzas a notar que puedes sentir algo más por alguien, huyes. Porque no vas a permitir que nadie vuelva a reírse de ti, porque estás cansada de que no te tomen en serio. Y es que, si una persona merece la pena luchará por romper esa coraza, por intentar conocerte, por demostrarte que vales más que todos esos desengaños que alguna vez te has llevado. 

domingo, 31 de enero de 2016

El más especial de mi vida.

Creerme detective intentando resolver todos tus misterios. Y es que me encanta mirarte cuando no te das cuenta, es cuando más puedo conocerte. La forma en la que comes, apartando cuidadosamente las partes que no te gustan; la manera en la que te despiertas, donde los primeros minutos eres incapaz de abrir los ojos completamente; las carcajadas tan sonoras que te salen naturalmente cuando ves alguna película mala en la tele... Estás lleno de pequeño detalles que te hacen ser especial; el más especial de mi vida.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Ciegos...

Y justo al ser humano le falta ser humano. ¿En qué mundo vivimos? ¿Por qué nos matamos entre nosotros? ¿Y se supone que somos el ser vivo más inteligente? ¿De verdad? Cada día que pasa estoy más confundida. No sé dónde quedó eso de “humanidad”, “solidaridad”... ¿Dónde? No paro de escuchar esas palabras por todos sitios pero, no, no las encuentro en ningún hecho. Y es que “últimamente” estamos viviendo situaciones que nos devuelven a la realidad que se está viviendo en este mundo. Situaciones horribles, donde unas personas a las que se les ha ido la cabeza y por defender su “religión” están atentado contra personas inocentes, que nada tienen que ver con sus locuras... Hasta hace dos días, todos parecía que éramos ciegos ante las miles de barbaridades que ocurren en muchos sitios, hasta que ocurrió en un país cercano, un país que está a nuestro lado, un país más “importante”. Nos alarmamos, nos solidarizamos con ellos, llenamos las redes sociales con su bandera y con miles de fotos apoyándoles... ¿y los demás?  ¿Dónde están los demás países que día tras día tienen bombardeos? ¿Dónde cada día mueren personas inocentes por los mismos motivos? Sí, cada uno es libre de apoyar a quién quiera, lógicamente... pero me parece triste que dejemos olvidadas a tantas personas solamente porque no son de nuestra zona o “como nosotros”. De verdad, solo quiero con este texto haceos reflexionar un poquito, sólo un poco. 

martes, 10 de noviembre de 2015

Personas en peligro de extinción.

Y es que en esta vida hay personas que te hacen sentir bien con sólo tenerlas al lado. Con saber que está ahí, tú te sientes más segura, te sientes capaz de todo. Son como un colchón que te protegerá en caso de caídas. Un colchón que parará tu caída y te impulsara, con su rebote, a subir más alto. Y es que cuando te abraza, ves que el mundo vuelve a tener sentido. Hay personas que solo ocurren una vez en tu vida. Personas en peligro de extinción. Que son buenas e incondicionales. Personas que saben qué necesitas, cuándo lo necesitas y cómo lo necesitas. Personas que, a veces, te conocen mejor que tú mismo. Y las miras a los ojos, y sabes que son verdaderas, que te quieren y que nunca te harán daño. Nunca. Personas que te cogerán de la mano para seguir adelante y que irán a tu lado en cada paso que des. Personas que creerán en ti, a pesar de todo, a pesar de todos. Personas que siguen ahí cuando piensas que se ha ido todo el mundo. Y aún en los días cuando no te soportas, están ahí para recordarte que vales más de lo que crees. Y te hacen reír, reír a carcajadas, en momentos donde veías imposible dejar de llorar. Y es que esas personas son las que hacen de este mundo, un lugar mejor para vivir.