Se me olvidó cómo es eso de
enamorarse. Las mariposas de mi estómago hace tiempo que salieron volando. Y el
brillo de mis ojos se apagó; y lo peor es que no creo que haya nadie que pueda
volver a hacerlo aparecer. Las palabras de amor se marchitaron en mi boca, pues
no tuvieron la oportunidad de salir nunca. ¿Y a dónde habrán ido a parar?
¿Dónde va todo aquello que no nos atrevemos a dejar salir a tiempo? “Más vale
tarde que nunca”, pero a veces es demasiado tarde. Demasiado. Y mi cuento no sé
si tendrá un final feliz, pero no, no habrá ningún príncipe en él (ni nada
parecido). Porque quizá mi destino no es el amor. Eso de encontrar mi media
naranja y vivir felices y comer perdices. Porque puede que esté destinada a mil
cosas más, donde no se incluya ese hombre con el que todas soñamos desde niñas.
Y no, no pasa nada. “No pasa nada”, me digo mientras las lágrimas me recuerdan
que a lo mejor si pasa. A lo mejor, duele.
domingo, 9 de octubre de 2016
lunes, 11 de julio de 2016
Vivo.
Que vivo por nuestras noches
llenas de conversaciones que no llevan a ningún sitio. Por verte reír a
carcajadas. Por los abrazos que me dejan sin respiración. Por tus “buenos días”
llenos de legañas. Por los besos inesperados. Por ese helado que comemos a
medias en los días de verano. Por los mimos en la manta en las tardes de
invierno. Por esos debates en los que decidimos qué película ver, donde pocas
veces nos ponemos de acuerdo. Que vivo por esos reencuentros, cuando corres a
subirme por los aires y haces que esté más cerca del cielo. Por esas cosquillas
que odio, pero que me encantan si eres tú quien me las haces. Que vivo por ti, y por mí. Que vivo por esto que está comenzando y que espero que nunca acabe. Que vivo por un "nosotros".
domingo, 22 de mayo de 2016
Un mundo ideal.
Un mundo ideal a tu lado. Como
cuando me recuesto a tu lado sin nada más que hacer que escuchar cada uno de
tus latidos. Como cuando me quedo embobada a ti, recordando la primera vez que
te vi. Como cuando tus labios rozan los míos, y juro que no hay sensación más
bella. Como cuando me envuelves en tus brazos haciendo que el mundo se detenga
justo en ese instante. Como cuando escucho “nuestra canción” y no puedo evitar
tararearla con una sonrisa en la boca. Como cuando me dices “te quiero” en el
momento menos esperado, sincero, de corazón. Como cuando me llamas sólo para
saber si he dormido bien. Como cuando estamos. Como cuando somos.
domingo, 1 de mayo de 2016
Que no hay nadie más grande que tú.
¿Nadie ha visto la magia que
escondes? Que con solo existir haces que el mundo sea menos cruel y más amable.
Que con tu luz iluminas hasta una puta noche sin luna ni estrellas. Que con el
amor que desprendes eres capaz de querer a todo el mundo por dos. ¿Nadie sabe
que eres irrepetible? Que no existe alegría si no estás. Que los pájaros no
quieren cantar si no eres tú quien los inspira. ¿Nadie ha valorado nunca la
singularidad de tu existencia? Que con tu presencia curas las malas caras dibujándoles
una sonrisa de oreja a oreja. Que iluminas hasta el túnel más oscuro. Míra(te),
valora(te), que no hay nadie más grande que tú. Deja de esconderte, deja de
decir que vales menos. Sabes que no es así, tienes que saberlo.
viernes, 15 de abril de 2016
Ser o no ser.
No soy de esas chicas a las que se echa de menos. No soy de las que destacan o de las que dejan huella. Ni una chica a la que te enganchas. No tengo nada especial. Ni siquiera hay algo que se me de realmente bien. Soy de las que suelen meter la pata muy a menudo, de esas ridículamente patosas. Me cuesta hablar de mis sentimientos y parezco más fría de lo que en realidad soy. A veces aparto de mí a quien más quiero y lloro por quien ni siquiera lo merece. Soy de las que prefieren desconectar del mundo con un buen libro que con unas cuantas copas. Y de las que duermen con un peluche para tener a alguien a quien abrazar cada noche. Lloro con demasiada facilidad y me río por tonterías. Soy de las que nunca se enamoran porque la abandonan antes de que eso pase. Y soy de las que prefieren expresarse por escrito, por mi gran torpeza al hablar. Y por estoy aquí, dejando otro trozo de mí en unas cuantas líneas...
domingo, 13 de marzo de 2016
Escalofríos en la espalda...
Convertir un plan de domingo en
el mejor momento de la semana. Reírme a carcajadas un lunes. Sentirme guapa.
Milagros que sólo consigues tú. Escalofríos en la espalda, comisuras con
agujetas y cosquillas en el estómago. Sonrisas infinitas, juegos de miradas.
Siempre supe que eras tú: tus ganas de quedarte a mi lado te delataban. No sé si fue tu forma de reír a
carcajadas o tu entusiasmo al hablar de lo que te gustaba, lo que me atrajo
irremediablemente a ti. Pero aquí estoy, aquí estás. Juntos.
miércoles, 9 de marzo de 2016
Nacimos para conocernos y enamorarnos.
Qué bonito es verte sonreír sin
que te des cuenta. Se te hacen unas arruguitas justo a cada lado de la boca,
las “arruguitas de la felicidad”. Eres tú, en toda tu esencia.
Y si tengo que elegir algo de ti,
es la forma que has tenido de cambiar mi vida. Cogiste mi corazón, juntaste sus
trocitos, reservando uno para ti. Lo hiciste despacito, sin prisa pero sin
pausa, conquistándome día a día, sin que yo ni siquiera me diera cuenta. Y es
que siempre he pensado que las cosas más bonitas son las que se van
construyendo lentamente, cuidando cada uno de los detalles. Me gustan tus ganas
de conocerme, de escucharme, de entenderme... Tu manera de hacerme reír, de
cuidarme, de mimarme... Y así, despacito, te metiste en mi vida y, lo confieso,
ahora no me la imagino si tú no estás en ella. Y es que lo nuestro sobrepasa la
palabra “amor”; creo, sinceramente, que no hay palabra que describa lo que me
haces sentir y lo que somos juntos. Y tengo claro que nacimos para conocernos y
enamorarnos. Estoy segura.
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