martes, 9 de febrero de 2016

Una gran coraza...

Cuando te fallan tanto, aprendes a vivir a la defensiva. Con cada una de las decepciones vas construyendo una gran coraza que te protege y te aísla del mundo. Y vas por el mundo, sin mostrar lo que sientes, alejando a las personas que pueden llegar a hacerte daño. Y cuando comienzas a notar que puedes sentir algo más por alguien, huyes. Porque no vas a permitir que nadie vuelva a reírse de ti, porque estás cansada de que no te tomen en serio. Y es que, si una persona merece la pena luchará por romper esa coraza, por intentar conocerte, por demostrarte que vales más que todos esos desengaños que alguna vez te has llevado. 

domingo, 31 de enero de 2016

El más especial de mi vida.

Creerme detective intentando resolver todos tus misterios. Y es que me encanta mirarte cuando no te das cuenta, es cuando más puedo conocerte. La forma en la que comes, apartando cuidadosamente las partes que no te gustan; la manera en la que te despiertas, donde los primeros minutos eres incapaz de abrir los ojos completamente; las carcajadas tan sonoras que te salen naturalmente cuando ves alguna película mala en la tele... Estás lleno de pequeño detalles que te hacen ser especial; el más especial de mi vida.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Ciegos...

Y justo al ser humano le falta ser humano. ¿En qué mundo vivimos? ¿Por qué nos matamos entre nosotros? ¿Y se supone que somos el ser vivo más inteligente? ¿De verdad? Cada día que pasa estoy más confundida. No sé dónde quedó eso de “humanidad”, “solidaridad”... ¿Dónde? No paro de escuchar esas palabras por todos sitios pero, no, no las encuentro en ningún hecho. Y es que “últimamente” estamos viviendo situaciones que nos devuelven a la realidad que se está viviendo en este mundo. Situaciones horribles, donde unas personas a las que se les ha ido la cabeza y por defender su “religión” están atentado contra personas inocentes, que nada tienen que ver con sus locuras... Hasta hace dos días, todos parecía que éramos ciegos ante las miles de barbaridades que ocurren en muchos sitios, hasta que ocurrió en un país cercano, un país que está a nuestro lado, un país más “importante”. Nos alarmamos, nos solidarizamos con ellos, llenamos las redes sociales con su bandera y con miles de fotos apoyándoles... ¿y los demás?  ¿Dónde están los demás países que día tras día tienen bombardeos? ¿Dónde cada día mueren personas inocentes por los mismos motivos? Sí, cada uno es libre de apoyar a quién quiera, lógicamente... pero me parece triste que dejemos olvidadas a tantas personas solamente porque no son de nuestra zona o “como nosotros”. De verdad, solo quiero con este texto haceos reflexionar un poquito, sólo un poco. 

martes, 10 de noviembre de 2015

Personas en peligro de extinción.

Y es que en esta vida hay personas que te hacen sentir bien con sólo tenerlas al lado. Con saber que está ahí, tú te sientes más segura, te sientes capaz de todo. Son como un colchón que te protegerá en caso de caídas. Un colchón que parará tu caída y te impulsara, con su rebote, a subir más alto. Y es que cuando te abraza, ves que el mundo vuelve a tener sentido. Hay personas que solo ocurren una vez en tu vida. Personas en peligro de extinción. Que son buenas e incondicionales. Personas que saben qué necesitas, cuándo lo necesitas y cómo lo necesitas. Personas que, a veces, te conocen mejor que tú mismo. Y las miras a los ojos, y sabes que son verdaderas, que te quieren y que nunca te harán daño. Nunca. Personas que te cogerán de la mano para seguir adelante y que irán a tu lado en cada paso que des. Personas que creerán en ti, a pesar de todo, a pesar de todos. Personas que siguen ahí cuando piensas que se ha ido todo el mundo. Y aún en los días cuando no te soportas, están ahí para recordarte que vales más de lo que crees. Y te hacen reír, reír a carcajadas, en momentos donde veías imposible dejar de llorar. Y es que esas personas son las que hacen de este mundo, un lugar mejor para vivir.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Cosas inevitables.

Y, sin darte cuenta, ya se ha colado en tu vida. “No quiero enamorarme de nadie, no quiero enamorarme de nadie” te repites constantemente. Pero hay cosas inevitables y, así es, esta es una de ellas. Lo intentas, pero no puedes dejar de pensar en él. En cómo estará, en si te tendrá tanto en su mente como tú lo tienes en la tuya, en si tendrá ganas de verte, de abrazarte... Porque tú sí, tú te mueres por darle un abrazo fuerte, largo... de esos en los que el mundo se para y sólo existís él y tú. Y es que no puedes evitar que te salga esa sonrisa tonta cuando hablas de él. Y decir “no, no me gusta” cuando la gente nota lo que tú te niegas a reconocer. Porque ¡no pasa nada! Ese chico te gusta, te encanta escuchar su voz diciendo tu nombre, te hace reír a carcajadas con cada una de sus ocurrencias, siempre está ahí para escucharte y darte ese abrazo cuando más lo necesitas. No temas a quererlo, a darle ese amor que él mismo está haciendo que nazca en ti. Porque no hay nada más bonito que dar amor mientras lo recibes. No tengas miedo a nada, porque con ese miedo, sólo te estás perdiendo lo que podría ser una bonita historia de amor, tu historia de amor. 

jueves, 29 de octubre de 2015

Una roca.

Siempre me han dicho que soy una desconfiada y que tengo la coraza puesta. Siempre me han reprochado que estoy a la defensiva, que soy una pesimista. Pero ¿alguien alguna vez se ha parado a pensar por qué soy así? No he nacido con una armadura de “chica fuerte e insensible”. Es más, soy de las personas más sensibles que hay sobre la Tierra. Pero, lo que ahora soy, no tiene nada que ver con lo que era. Y es que llevo acumuladas miles de decepciones y golpes en el corazón. Porque, cuando confías en alguien y ese alguien te falla, algo cambia en tu interior. Llega un momento, donde hasta la persona más buena, te hace pensar que algo malo tiene. Que mientras estás con alguien, sabes que terminará haciéndote daño. Y cuando la vida te sonríe, ya estás preparada para que te haga llorar en cualquier momento. Porque cuando te han hecho tanto daño y han jugado tanto contigo, es imposible volver a tener esa inocencia y confianza que antes te caracterizaba. Y sí, sigo siendo la tonta que intenta creerse las mentiras de los demás, que piensa que no hay malas intenciones, sino malos entendidos. Pero, en el fondo, sé toda la verdad. Por desgracia (o por suerte), mi instinto protector nunca me falla y sé quién terminará jugándomela. Este modo de vivir o pensar, puede no parecer bien al resto del mundo, pero a mí me ayuda a no sufrir tanto cada vez que me decepcionan. En parte, cuando te esperas una decepción, te hace menos daño. Y así es como me convertí en una roca, una roca con mil sentimientos por dentro, pero la más dura de todas por fuera. 

miércoles, 28 de octubre de 2015

Ese cuento de hadas...

Y es que mi hobby favorito es morderte la sonrisa. Esa sonrisa que te sale cuando te digo que me faltan palabras para decirte lo mucho que te quiero. Creo que nunca llegarás a imaginarte lo mucho que significas para mí. Porque mi mayor refugio son tus brazos y mi canción favorita, tus carcajadas. ¿Felicidad? Sólo era una palabra más en mi diccionario hasta que llegaste tú y le diste significado. Y es que si yo soy la niña de tus ojos,  tú eres el hombre de mis sueños. Y no, no eres perfecto, a veces te enfadas por tonterías, llegas siempre tarde cuando quedamos y nunca te acuerdas de dónde has dejado las cosas. ¡A la mierda la perfección! Me encanta desenfadarte a base de cosquillas y besos; me desespero cuando llegas tarde pero adoro tu sonrisa de disculpa ; y gracias a tu despistes, puedo jugar un ratito contigo y verte buscar tus llaves como un niño busca a su amigo en el escondite. Y es que llegaste a mi vida poco a poco, sin apenas darme cuenta y, así, sin más, te hiciste un hueco en mi corazón que sólo tú puedes ocupar. Y, sin saberlo, te has convertido en ese cuento de hadas que he soñado vivir desde que era un niña y ¿por qué no? Lo has mejorado.