Y es que en esta
vida hay personas que te hacen sentir bien con sólo tenerlas al lado. Con saber
que está ahí, tú te sientes más segura, te sientes capaz de todo. Son como un
colchón que te protegerá en caso de caídas. Un colchón que parará tu caída y te
impulsara, con su rebote, a subir más alto. Y es que cuando te abraza, ves que
el mundo vuelve a tener sentido. Hay personas que solo ocurren una vez en tu
vida. Personas en peligro de extinción. Que son buenas e incondicionales.
Personas que saben qué necesitas, cuándo lo necesitas y cómo lo necesitas.
Personas que, a veces, te conocen mejor que tú mismo. Y las miras a los ojos, y
sabes que son verdaderas, que te quieren y que nunca te harán daño. Nunca.
Personas que te cogerán de la mano para seguir adelante y que irán a tu lado en
cada paso que des. Personas que creerán en ti, a pesar de todo, a pesar de todos.
Personas que siguen ahí cuando piensas que se ha ido todo el mundo. Y aún en
los días cuando no te soportas, están ahí para recordarte que vales más de lo
que crees. Y te hacen reír, reír a carcajadas, en momentos donde veías
imposible dejar de llorar. Y es que esas personas son las que hacen de este
mundo, un lugar mejor para vivir.
martes, 10 de noviembre de 2015
lunes, 9 de noviembre de 2015
Cosas inevitables.
Y, sin darte
cuenta, ya se ha colado en tu vida. “No quiero enamorarme de nadie, no quiero
enamorarme de nadie” te repites constantemente. Pero hay cosas inevitables y,
así es, esta es una de ellas. Lo intentas, pero no puedes dejar de pensar en
él. En cómo estará, en si te tendrá tanto en su mente como tú lo tienes en la
tuya, en si tendrá ganas de verte, de abrazarte... Porque tú sí, tú te mueres
por darle un abrazo fuerte, largo... de esos en los que el mundo se para y sólo
existís él y tú. Y es que no puedes evitar que te salga esa sonrisa tonta
cuando hablas de él. Y decir “no, no me gusta” cuando la gente nota lo que tú
te niegas a reconocer. Porque ¡no pasa nada! Ese chico te gusta, te encanta
escuchar su voz diciendo tu nombre, te hace reír a carcajadas con cada una de
sus ocurrencias, siempre está ahí para escucharte y darte ese abrazo cuando más
lo necesitas. No temas a quererlo, a darle ese amor que él mismo está haciendo
que nazca en ti. Porque no hay nada más bonito que dar amor mientras lo recibes.
No tengas miedo a nada, porque con ese miedo, sólo te estás perdiendo lo que
podría ser una bonita historia de amor, tu historia de amor.
jueves, 29 de octubre de 2015
Una roca.
Siempre me han
dicho que soy una desconfiada y que tengo la coraza puesta. Siempre me han
reprochado que estoy a la defensiva, que soy una pesimista. Pero ¿alguien
alguna vez se ha parado a pensar por qué soy así? No he nacido con una armadura
de “chica fuerte e insensible”. Es más, soy de las personas más sensibles que
hay sobre la Tierra. Pero, lo que ahora soy, no tiene nada que ver con lo que
era. Y es que llevo acumuladas miles de decepciones y golpes en el corazón.
Porque, cuando confías en alguien y ese alguien te falla, algo cambia en tu
interior. Llega un momento, donde hasta la persona más buena, te hace pensar
que algo malo tiene. Que mientras estás con alguien, sabes que terminará
haciéndote daño. Y cuando la vida te sonríe, ya estás preparada para que te
haga llorar en cualquier momento. Porque cuando te han hecho tanto daño y han
jugado tanto contigo, es imposible volver a tener esa inocencia y confianza que
antes te caracterizaba. Y sí, sigo siendo la tonta que intenta creerse las
mentiras de los demás, que piensa que no hay malas intenciones, sino malos
entendidos. Pero, en el fondo, sé toda la verdad. Por desgracia (o por suerte),
mi instinto protector nunca me falla y sé quién terminará jugándomela. Este
modo de vivir o pensar, puede no parecer bien al resto del mundo, pero a mí me
ayuda a no sufrir tanto cada vez que me decepcionan. En parte, cuando te
esperas una decepción, te hace menos daño. Y así es como me convertí en una
roca, una roca con mil sentimientos por dentro, pero la más dura de todas por
fuera.
miércoles, 28 de octubre de 2015
Ese cuento de hadas...
Y es que mi
hobby favorito es morderte la sonrisa. Esa sonrisa que te sale cuando te digo
que me faltan palabras para decirte lo mucho que te quiero. Creo que nunca
llegarás a imaginarte lo mucho que significas para mí. Porque mi mayor refugio
son tus brazos y mi canción favorita, tus carcajadas. ¿Felicidad? Sólo era una
palabra más en mi diccionario hasta que llegaste tú y le diste significado. Y
es que si yo soy la niña de tus ojos, tú
eres el hombre de mis sueños. Y no, no eres perfecto, a veces te enfadas por
tonterías, llegas siempre tarde cuando quedamos y nunca te acuerdas de dónde
has dejado las cosas. ¡A la mierda la perfección! Me encanta desenfadarte a
base de cosquillas y besos; me desespero cuando llegas tarde pero adoro tu
sonrisa de disculpa ; y gracias a tu despistes, puedo jugar un ratito contigo y
verte buscar tus llaves como un niño busca a su amigo en el escondite. Y es que
llegaste a mi vida poco a poco, sin apenas darme cuenta y, así, sin más, te
hiciste un hueco en mi corazón que sólo tú puedes ocupar. Y, sin saberlo, te
has convertido en ese cuento de hadas que he soñado vivir desde que era un niña
y ¿por qué no? Lo has mejorado.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Mínimos placeres.
Que tu sonrisa
sea más grande que todos esos problemas y el estrés que arrastras siempre
contigo. Seguro que lo has escuchado más de mil veces pero es cierto eso de que
la vida es corta. No podemos desperdiciarla preocupándonos por pequeñas
tonterías que nublan nuestro gran mundo. No podemos dejar que nuestras lágrimas
empañen la luz de cada día. Por eso, disfruta de cada instante como si fuera el
último. Saborea cada momento, siente el viento en la cara, la lluvia en tu piel
y el sol en tus ojos. No hay nada que de
más felicidad que deleitarse con mínimos placeres que marcan la diferencia. Una
manta en invierno, una buena película en un día de lluvia, tu canción favorita
sonando en la radio, un libro en el que vivir mil aventuras, un trozo de
chocolate a mitad del día, un abrazo donde el mundo se pare por un instante,
una sonrisa de cualquier persona con la que te cruces, un “buenos días” de tus
padres... Y es que la vida es eso, una suma de pequeños detalles que la hacen
bonita, muy bonita.
Del revés.
Negro. No hay
más color en tu vida que negro. Todo es oscuridad, sin nada de luz o algo de
alegría. Todo son problemas, todo te sale mal. No te apetece seguir adelante,
no tienes ganas de levantarte por las mañanas, no ves nada de bueno en cada uno
de los días. No hay nada que pueda hacerte sacar una sonrisa. Nada. Y pasa el
tiempo y todo sigue igual. La misma rutina, las mismas ganas de tirar la
toalla. Y, un día inesperado, aparece. Aparece esa persona que rompe todos tus
esquemas. Que da la vuelta a tu rutina y pone tu vida del revés. Esa persona
que logra recoger cada pedacito de ti, uno a uno, y los junta y te recompone.
Te demuestra que la vida no es tan horrible, que en el mundo aún hay esperanza.
Que vale la pena levantarse cada mañana y luchar por lo que uno quiere. Que
todo lo que te propongas, podrás conseguirlo si le echas ganas y te dedicas a
ello. Te hace volver a creer en ti. Volver a pensar que después de todo, vale
la pena seguir intentándolo. Y es que el mundo a veces puede parecer un lugar aterrador,
pero créeme, con una de estas personas a tu lado, estarás más que preparado
para enfrentarte a cualquier obstáculo que se te ponga por delante.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Amor a primera mirada.
Me miras. Te
miro. Sonreímos. Sólo tú y yo sabemos lo que pasa entre nosotros. Química.
Física. ¿Qué más da? Sólo sé que la conexión contigo es infinita. Va mucho más
allá de los besos y las caricias. Más allá de las palabras bonitas y las
miradas llenas de amor. Tú me has hecho sentir algo más, mucho más. ¿Nadie se
da cuenta de que eres el ser más maravilloso de esta tierra? Solo con cogerme
de la mano haces que me recorran mil escalofríos. Y si me sonríes, el mundo
entero se para y se centra en tu boca, en ese hoyuelo que se te forma en el
lado derecho cuando esbozas una sonrisa. Me encanta escuchar cuando hablas y me
miras. Me miras a los ojos y me veo en ellos. Y es que tus ojos son mi mejor
espejo; no hay sitio donde mi reflejo sea más bonito. Y no, lo nuestro no ha
sido un flechazo. Lo nuestro ha sido un amor a primera mirada. Porque fue
cruzarme con tu mirada y saber que eras tú. No es algo que pueda explicarse, ni
decirse con palabras. Es algo que se siente. Y yo siento que quiero estar
contigo toda mi vida. Porque no he conocido vida más plena que la que he vivido
desde que estoy a tu lado.
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